El disco no es de lo mejor que el supergrupo formado por Alex Turner y su amigo Miles Kane (el panderetero en el vídeo) podría dar, pero en realidad se curraron una canción de lo más genuino del pop inglés. Una canción que cuando empieza apenas te deja respirar, más tarde te embauca con sus sonidos ambientales y por último te vuelve a recordar porque estás en estado de trance después de la primera nota de la canción. Sinceramente no han desaprovechado ni un solo segundo de los algo más de dos minutos que esta canción dura.
La letra es genial, al principio piensas que están enfadados con alguna de las ex que estos dos músicos pudieran tener por ahí. Pero después te das cuenta de que en realidad es una canción totalmente romántica. Al más puro estilo inglés. Tanto musicalmente como en la letra.
Cuando ves el vídeo musical te dan ganas de abrazarlos porque los notas con el corazón roto a los pobrecillos. Y es que no es para menos con ese aspecto melancólico y sin hacer caso a las bailarinas que utilizan una coreografía propia de niñas de 1º de la ESO.
Yo creo que el vídeo desmerece mucho a la canción que estos chicos se han currado y que llevan a cabo de una manera impecable. No creo que muchos músicos se atrevan con una canción así, tan intensa y corta y llevada a cabo con una delicadeza tal que parece que están sentados en el banco de un parque comiendo pipas.
Bueno sin más os dejo con el pedazo de vídeo musical que no tiene nada que ver con la canción.
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